Jr 26, 1-9: El
pueblo se juntó contra Jeremías
en el templo del Señor
Salmo 68: Que me escuche tu gran bondad, Señor.
Mt 13, 54-58: ¿No es el hijo
del carpintero?
Este pasaje narra el regreso de Jesús a su patria a su ciudad natal, pero los suyos no comprenden ni
entienden las palabras de Jesús, nadie entendía que aquel Jesús,
un vecino del mismo pueblo exhibiera tanta sabiduría. El desconcierto de los
paisanos de Jesús, los lleva a no aceptar su mensaje, creen
conocer y saber su origen, pero
en realidad lo único que consiguen es
el alejamiento del propio Jesús. He aquí
el gran misterio de la ceguera.
Veían lo admirable de su sabiduría y la realidad de sus milagros
(v. 54) y en vez de alegrarse
y seguirlo o al menos escucharle, se escandalizaban. Y claro está, como tenían que justificarse a sí mismos, sus
parientes decían que era loco, y los grandes
maestros enseñaban que estaba endemoniado. Por esto es que
Él hablaba en parábolas (vv. 10 - 17), para que no entendieran sino los simples y los pequeños que se convertirían. Los otros no habrían podido oír la verdad
sin enfurecerse, como sucedió cuando entendieron la parábola de los viñadores. Por eso es Jesús
"signo de contradicción"
y lo serán también sus discípulos. El camino de seguimiento a Jesús no es un camino de reconocimientos de triunfalismos, de aplausos, es un camino que
comporta sus dificultades y sus renuncias, pero finalmente será un camino que lleva
a la vida, y la vida plena
de la que habla Jesús que la comenzamos
a vivir cuando manifestamos abiertamente nuestro compromiso frente al llamado que Jesús nos
hace, es la fe la que se necesita
justamente porque Jesús no obra ningún
milagro en su patria. Es importante resaltar
en este relato al actitud de Jesús El continua su camino, es
un camino de obediencia absoluta al Padre la misión de Jesús tiene que
continuar a pesar de todos los obstáculos, el reino de Dios tiene que seguir siendo
anunciado y nada ni nadie lo podrá detener. Este anuncio y la invitación son aceptados como lo indica
el evangelio de Mateo los humildes
y sencillos aquellos reciben con alegría el mensaje de Jesús.
Colaboración
Servicio Bíblico Latinoamericano