Miércoles 16 de mayo de 2012
Honorato

Hechos 17, 15.22-18,1: Eso que veneran sin conocerlo, se lo anuncio yo
Salmo responsorial 148: Llenos están el cielo y la tierra de tu gloria.
Juan 16,12-15: El Espíritu de la verdad los guiará hasta la verdad plena

Juan desvela en esta sección de su evangelio el importante papel que juega el Espíritu en la comunidad. Éste iluminará a los discípulos en el futuro, los conducirá por el camino de la verdad plena, ya que Jesús no ha podido comunicarles todo lo que necesitan saber, ni tampoco ellos tienen la capacidad de comprender la profundidad de sus palabras. Es importante tener claro a qué se refiere Juan cuando habla de la “verdad plena”, especialmente ahora que la Iglesia se ve sumergida en medio de la diversidad, la interculturalidad y el pluralismo religioso, tal como lo estuvo la comunidad joánica. La “verdad plena” es el mismo Jesús de Nazaret, es el mismo Dios hecho carne en la historia de la humanidad, es el amor absoluto entregado por Dios a través de su único Hijo; esta Verdad otorga sentido al hombre y a la mujer que ha optado libremente en creer en el Dios de la Vida; es una Verdad que es universal, que es para todos aquellos que se sienten llamados a vivir y promover de diversas maneras la paz, la justicia, la fraternidad, el respeto por la Vida en todas sus manifestaciones. Es en lo diverso, en lo que “no es igual”, donde realmente se evidencia la acción universal del Espíritu de Dios.

  

 

 

 Colaboracion Servicio Biblico Latinoamericano